Mateo
No deja de asombrarme lo increiblemente cabeza dura que se puede volver una persona cuando se cree enamorado. Siempre que hablo con mi amigo Mateo lo confirmo.
Las ansias de conquistar a ese ser que creemos perfecto (nadie lo es) nos ciega. Pedimos consejos que siempre ignoramos, a no ser que digan lo que queremos oir. Llegamos a reprimir parte de nuestra personalidad para que nos correspondan e incluso modificar parte de nuestro físico.
Mateo esta siendo víctima de todo eso. Sabe que ella tiene grandes defectos pero aún asi la cree “su mujer ideal”. Me cuenta como sufre por ella, le doy consejos (que él me pide) y los ignora. Siempre fue seguro de si mismo y ahora se comporta como un perrito faldero. Ella le había dicho que no le atraía físicamente, él se anoto en un gimnasio, comenzó una dieta y descendió 20 kilos. Hace casi un año que le esta pidiendo una segunda oportunidad y ella no se la da, le gusta sentirse “deseada”.
Mateo cambio, y cambio solo por y para ella. Lo curioso es que hace un tiempo, al preguntarle si realmente estaba enamorado me respondio que ya no lo sabía, que tal vez lo que algun día fue amor hoy sea obsesión….creo que tiene razón.
