No hay sorteo revancha
A principios de año me quede unos días en la casa de mis viejos. Es lindo volver a los pagos de uno cada tanto. Aunque tres semanas fue demasiado tiempo, con una o a lo sumo dos me hubiera alcanzado. Mi familia se acostumbro a vivir sin mi y yo a vivir sin ellos, es decir, cada uno ya tiene sus costumbres y cuesta volver a adaptarse al otro. Los primeros días es todo felicidad y armonia pero luego empiezan a relucir las asperezas/diferencias que uno, en su lejania, ya habia olvidado y enterrado. No es falta de amor ni mucho menos, es incompatibilidad de caracteres como diría mi amiga, la abogada. Después de todo la familia no se elige, te toca y no hay vuelta atrás, no hay sorteo revancha ni nada por el estilo. Igualmente, no tengo de que quejarme, nunca me falto nada y tuve una buena crianza/educación. En todas (o en casi todas) las familias siempre hay alguien que no “encaja” por algún motivo, y en la mia ese puesto me toco a mi. No se si considerarlo como algo bueno o malo. Sé que no soy lo que mis viejos hubieran querido que fuera, tampoco soy lo que de chica yo imaginaba que iba a ser….pero bueno, es lo que hay. Tal vez, si le pongo un poco de empeño puedo llegar a mejorar, no por ellos, sino por mi.
Pucha! Y yo que pensaba hablar en este post de un tarado que me quiso levantar… ya no da, me fui por las ramas (eso es algo que herede de mi viejo) .
